Dr. Carlos Bustillos Cruz

Zona Guinda
Francisco Rios


Es imposible al hablar de las ÁGUILAS BLANCAS, sin dejar de hacer mención a una de las dinastías que hicieron grande a nuestro equipo, por lo que hemos de hablar de los HERMANOS BUSTILLOS: ANTONIO (Q.B. No. 16), CARLOS (F.B. No. 35), VICTOR (A.C. No. 82), que dejaron huella en nuestro equipo. De ellos CARLOS fue uno de los iniciadores de la gran mística de las ÁGUILAS BLANCAS, al formar grandes corredores, altos, fuertes, con muchas facultades para jugar, él rompía fácilmente las tackleadas y arrastraba a sus contrincantes, uno de los mejores fullbacks que el IPN ha tenido en sus equipos, habiendo sido campeón en 1973 (el primer campeonato). CARLOS escribió una gran página durante sus cinco años de liga mayor en la historia de las ÁGUILAS BLANCAS.



CARLOS ¿A QUÉ TE DEDICAS ACTUALMENTE?
Soy médico cirujano con la especialidad en ortopedia y traumatología, egresado de la Escuela Superior de Medicina del IPN, el post grado lo realicé en el Centro Hospitalario 20 DE NOVIEMBRE del ISSSTE, posteriormente emigré a HOUSTON, Texas, en donde realicé una especialidad en lesiones deportivas, durante dos años en el NORTH-WEST MEDICAL CENTER, actualmente trabajo en el Hospital MOCEL del Grupo Ángeles en la Ciudad de México, Soy orgullosamente politécnico, ya que realicé todos mis estudios desde la Prevocacional N? 6, Vocacional N? 6 y la Escuela de Medicina.

¿CÓMO TE INICIAS EN EL FÚTBOL AMERICANO?
Yo inicié a jugar fútbol americano en la primera liga infantil llamada Pop Warner en 1965 y jugando con el equipo CLUB NARVARTE, habiendo sido campeones y yo nombrado el "mejor jugador del año" por la liga, entrenadores y la prensa especializada (recuerdo mucho y con afecto al Sr. Mario Villamar, el cual en esa ocasión me comentó, tú has de llegar a ser un gran jugador de liga mayor), este equipo dió origen a las fuerzas infantiles de los Cherokees, habiendo jugado en 1966 y 67, de ahí salí por incompatibilidad con el entrenador Eduardo Navas, a pesar del presidente y patrocinador del equipo el Sr. Tomás Bay.
En 1968 entré a jugar con los ZORROS de la Vocacional 3, con mi hermano Antonio, habiendo conocido a grandes jugadores y compañeros como fueron: José Luis López Espinoza "el rookie", Pepe Alanís, los hermanos Ruiz Galindo, el "Oso" Pichardo, Raúl Linares, Rodolfo Luján "el buitre", entre otros y que me disculpen los demás compañeros, pero por espacio no cabrían sus nombres, en los "Zorros" jugué la juvenil A, AA y la intermedia, recordando a los entrenadores Alfonso Cabrera y Virgilio Fuentes.

¿CÓMO LLEGAS A JUGAR EN LIGA MAYOR EN LAS ÁGUILAS BLANCAS?
Llego a un equipo en su tercer año de fundación, el cual resultó de la fusión de los "Zorros" de la Vocacional 3 y los "Tlacuaches" de la Vocacional 5 en 1969 (FUNDADORES DE ÁGUILAS BLANCAS). El equipo tenía muy buenos jugadores y un coach que ya conocía, que era Alfonso Cabrera, la disciplina en el equipo era algo relajada y no tenían preparación físico-atlética complementaria, ya que solamente se contaba con un gimnasio al aire libre y algunas barras de "pesas". Era 1971 cuando subí a jugar a Liga Mayor, regresando al fútbol americano el Dr. Licea, empezando a cambiar la actitud de los jugadores veteranos, mejorándose los entrenamientos en el aspecto técnico y físico. Para esto llegamos una buena cantidad de buenos jugadores de la Vocacional tres y cinco, por lo que el nivel de competencia aumentó, obteniéndose lógicamente mejores resultados, estando desde mi primer año en algunos juegos como primer equipo y regresador de patadas.



¿CÓMO FUE TU PARTICIPACIÓN EN TU PRIMER CLÁSICO IPN vs PUMAS?
Fue magnífico e inesperado, ya que inicialmente estaba en equipo especiales y regresando patadas de despeje y kick off, en un kick off regreso el balón hasta la yarda 20 de los pumas, de no haber sido que al quitarme una tackleada, me zafaron un zapato por lo que perdí el equilibrio y me alcanzaron, sino hubiera sido un gran touch down de 100 yardas, ¡imagínate!, yo novato y en mi primer clásico, gracias a esta jugada pude entrar como corredor, ya en el primer equipo.

¿CÓMO RECUERDAS TU LLEGADA A LAS ÁGUILAS BLANCAS?
Muy emocionado de poder haber llegado a Liga Mayor y jugar con las ÁGUILAS BLANCAS, yo desde niño tenía la ilusión de jugar en el IPN y sobre todo en Liga Mayor, ya que yo vivía muy cerca del campo de entrenamiento del entonces famoso "Poli Guinda", casi a diario veía los entrenamientos, los juegos y a los grandes jugadores de esa época, por lo cual yo soñaba con llegar algún día a jugar en el IPN, cuando llegué a las ÁGUILAS BLANCAS el sueño se hizo realidad.

¿CUÁL FUE EL APOYO DE TU FAMILIA PARA TU CARRERA DEPORTIVA?
Mis padres siempre me dieron todo el apoyo (mi mamá como egresada de la Escuela de Ciencias Biológicas, era una gran aficionada del fútbol americano, contándonos en ocasiones las grandes hazañas del famoso Pibe Vallarí), los principios eran muy sencillos: prepárate bien, desarrolla tu máxima capacidad y siempre trata de ser el mejor.

¿CÓMO RECUERDAS EL AÑO DE 1973, LA TEMPORADA REGULAR Y EL CAMPEONATO?

He de decirte que cuando llegamos a las ÁGUILAS BLANCAS, establecimos un compromiso, primero con nosotros mismos, con nuestros entrenadores y principalmente con el IPN, de hacer el mejor equipo, de ser los mejores y obtener buenos resultados a la brevedad posible, todo esto con base en la disciplina, entrega y dedicación y todo por la gran tradición del fútbol americano en el IPN.
Uno de los grandes retos del Dr. Licea y su staff, fue amalgamar el talento y la experiencia de los veteranos con el empuje y la capacidad de los jugadores que estábamos en el tercer año de elegibilidad. Lográndose conjuntar un equipo muy grande, fuerte, rápido (fuimos los iniciadores en la Liga, de realizar entrenamientos en "La Marquesa" y vamos ¡qué buenos resultados tuvimos!), con mejores recursos técnicos y tácticos.


¿QUÉ CONSIDERAS QUE AYUDÓ AL EQUIPO A OBTENER EL CAMPEONATO DE 1973?
Mira, en ese año, éramos casi los mismos jugadores que ganamos el Clásico de 1972, en el estadio Azteca ante más de cien mil espectadores (¡récord histórico, para un clásico estudiantil!), traíamos la inercia ganadora y en 1973, por este buen resultado, ÁGUILAS BLANCAS, prácticamente inicia su pre-temporada desde febrero del 73, con mejor planeación físico-atlética para sacar adelante el compromiso que hicimos con nosotros mismos y con el IPN.
Otro aspecto que nos motivó de manera muy importante, fue saber que haríamos una gira a los Estados Unidos para finales de agosto y principios de septiembre, por lo que se llevó a cabo una gran competición con todos los compañeros, para poder quedarse dentro del equipo que iría a la gira, ya que solamente había lugar para 44 jugadores y jugar contra la Universidad de Carolina del Norte en su campus de Chapell Hill y contra la Universidad de Carolina del Sur en su campus de la ciudad de Columbia. Esta gira fue muy trascendente para el IPN y el equipo ÁGUILAS BLANCAS, ya que ningún equipo mexicano había ganado dos juegos seguidos contra universidades de buen nivel y con jugadores de 1? y 2? año, que fácilmente, algunos, llegaron a jugar en profesional. Hay que reconocer que las autoridades del IPN y algunos seguidores con posibilidades, apoyaron en forma importante al equipo, desde esta tribuna les doy las gracias por habernos dado la oportunidad de vivir esta gran experiencia.
En esta gira, tuvimos la oportunidad de convivir más entre jugadores y entrenadores, lo cual sirvió mucho para conocernos en otros aspectos. Logramos ganar ambos juegos en Estados Unidos ante equipos verdaderamente grandes y rápidos que no creían que perderían ante un equipo más chico y de menor peso, hasta ellos mismos en el medio tiempo, mandaron equipar a algunos jugadores veteranos, para así tratar de ganarnos, pero al final, pudo más el anhelo de triunfo y el pundonor de un gran equipo LAS ÁGUILAS BLANCAS.
Para llegar a estos triunfos, he de comentar que tuvimos la asistencia técnica de los entrenadores de la Universidad de Oklahoma (Barry Switzer) y de la misma Universidad de Carolina del Norte, realmente ellos mismos no lo creían que hubiéramos ganado. Al regresar a México, en el Aeropuerto había más de mil personas esperándonos, entre ellos el Director General del IPN, para darnos la bienvenida, ¡fueron momentos realmente impactantes y maravillosos que nunca se han de borrar de mis recuerdos! (entre porras y banderas del equipo).

 



¿QUÉ RECUERDAS DE LA FINAL DE 1973?

Fue un partido muy intenso, de mucho golpeo, con defensivas muy cerradas, recuerdo que en un "pase opcional" al lanzar el balón, me golpearon fuertemente en la boca, rompiéndome cinco dientes, materialmente me rompió toda la boca, pero aún herido, volví al campo, previa curación por el Dr. Matus, ¡no podía perderme este juego!, ya que era lo que habíamos deseado desde hacía mucho tiempo y gracias a la disciplina y coraje mostrado por todos nosotros, pudimos obtener el campeonato y así darle al IPN, al equipo, a nuestras familias y a la maravillosa tribuna que nos seguía en todos los juegos, abarrotando prácticamente las gradas, fue la culminación de una temporada maravillosa.

ÁGUILAS BLANCAS SIEMPRE SE HA CARACTERIZADO POR TENER UN EXCELENTE BACK FIELD, ¿TÚ ERES DE LOS PRECURSORES DE ESA TRADICIÓN EN EL EQUIPO?
Águilas Blancas desde su fundación, ha tenido la mística de formar "corredores de bola" fuertes, rápidos y elusivos, como lo demuestra en esa época Pedro David Benítez "LOTUS", Rafael Hijar, Rodolfo Ruiz Galindo, Ricardo Strevel, Raúl Linares, entre otros, creo que en el equipo siempre ha habido muy buenos corredores.

¿CONSIDERAS QUE EL ÉXITO QUE TUVIERON TOÑO Y TÚ EN ÁGUILAS BLANCAS, MOTIVARON A TUS HERMANOS A JUGAR FBA?
Sí definitivamente, Tony mi hermano es el mayor y dentro del equipo era un verdadero líder, tenía la personalidad y el carácter para decirle al equipo dentro del campo de juego lo que se debía hacer; había comunicación y comprensión de ambos, comentábamos los errores y los aciertos en los entrenamientos y juegos. Víctor y Eduardo siguieron los pasos de nosotros. Víctor era muy fuerte y alto, los primeros años los jugó como ala defensiva y en sus últimos años de Liga Mayor fue ala cerrada, siendo el receptor preferido del QB Carlos Cupido, para los pases cortos, además de ser un buen bloqueador. Eduardo tuvo mala suerte, ya que lo lastimaron entrenándose en el equipo BUHOS, luego le efectuaron una cirugía de la rodilla, no habiendo quedado bien, por lo que ya no jugó más fútbol, yo creo que se sintió algo presionado por la trayectoria de nosotros y del apellido Bustillos, lástima porque también era buen corredor.

¿TÚ PRACTICASTE OTRO DEPORTE ADEMÁS DEL FBA?
Sí, practiqué el atletismo, en especial el lanzamiento de jabalina desde 1969 al 73, siendo campeón nacional estudiantil juvenil en tres ocasiones y campeón panamericano juvenil en 1973, pero desgraciadamente tuve una lesión en el codo derecho y el compromiso con la escuela, ya no pude seguir practicando, pero mi record de lanzamiento, que fue de 70 metros, aún persiste a nivel juvenil.
Recuerdo a varios compañeros que fueron magníficos atletas, campeones nacionales en atletismo como Oscar y José Cartas (receptores abiertos), Jaime González, decatlonista y luego fullback de las ÁGUILAS BLANCAS, ellos llegaron a jugar en 1971, sin haber participado previamente en otra categoría.

¿CONSIDERAS QUE ERA BUEN COMPLEMENTO EL ATLETISMO DEL FBA?

Sí, gracias al entrenamiento del atletismo, estaba más fuerte y rápido, además podía lanzar pases hasta de 70 yardas, en ese tiempo, teníamos una jugada llamada pase opcional, en la cual recibía un pitch out de mi hermano, yo amenazaba con correr y lanzaba el pase largo a Hugo Latisnere (uno de los mejores receptores que ha tenido el IPN), o a Oscar Cartas que era muy rápido y de buenas manos.

 

¿QUIÉN CONSIDERAS QUE FUE EL MEJOR COACH QUE TUVISTE?
Yo creo que decir uno solo sería injusto, para todos los que en un momento intervinieron en mi carrera, para aprender y desarrollarme como jugador, guardo especiales recuerdos para el Dr. Licea, el Ing. Víctor Martínez, el C.P. Sergio Tejada, Alfonso Cabrera, Virgilio Fuentes, todos ellos fueron parte muy importante como entrenadores y como personas conmigo, a ellos doy gracias por brindarme su confianza y amistad.
CUANDO HACÍAS UNA BUENA JUGADA O ALGUNA ANOTACIÓN ¿CÓMO ERA LA REACCIÓN DE LA TRIBUNA?
La tribuna politécnica siempre ha sido fantástica, me apoyaban en las buenas y en las malas jugadas, no importaba si el equipo estaba jugando bien o no, siempre estaban con nosotros, ya que sabían que en cualquier momento responderíamos. En la temporada del 73, la tribuna politécnica siempre estaba llena, más de 25 mil aficionados, entre familiares, estudiantes y seguidores, era impresionante.
Tengo un recuerdo muy emocionante e inolvidable en el Clásico del 75, anoté el touch down del gane (marcador 35-27), faltando escaso tiempo de juego. Siendo mi último clásico, al llegar a las diagonales, corrí por toda la extensión de la tribuna politécnica con el balón en alto, festejando mi anotación (ERA LA ÚLTIMA DE MI CARRERA), por lo que la tribuna no dejaba de aplaudir y gritar el "huelum", era una tribuna muy fiel con todos los jugadores, siempre al final de los juegos pedían al equipo que fuera a la grada para echar un huelum, habiendo ganado o perdido.

¿CUÁL ES TU MEJOR RECUERDO EN ÁGUILAS BLANCAS?
Son muchos, por haberme podido realizar como estudiante y jugador, recuerdo que en 1972 en un juego contra los Pieles Rojas de acción deportiva, corrí 342 yardas, los defensivos y Rodero no sabían como pararme y mucho menos por donde seguiría la próxima jugada; los aficionados en la tribuna gritaban mi nombre y pedían que me acercara a la grada para festejar cuando hacía algún touch down.
SE DICE QUE EL ÉXITO DE UN GRAN CORREDOR SE DEBE EN PARTE A SU LÍNEA OFENSIVA ¿ESTÁS DE ACUERDO?
Claro que sí, en 1973 la línea ofensiva de ÁGUILAS BLANCAS era la mejor de la Liga, había jugadores muy completos, fuertes, altos, rápidos e inteligentes, en el centro Mario Olguín (53), guardias Pedro Casas (66), Clemente Carmona, tackles Padrón y Suárez.

¿TENÍAS ALGUNA RIVALIDAD DENTRO Y FUERA DE ÁGUILAS BLANCAS?
Deportivamente sí, todos competíamos por un lugar en el equipo, entrenábamos mucho para poder estar en el primer equipo o llegar a ser "capitán" en algún juego (era una gran distinción); estar en un clásico o en una gira a los Estados Unidos; era una competencia limpia; lástima por algunos compañeros, que no pudieron llegar a ser parte del primer equipo.
Había mucha rivalidad con los "Pieles Rojas", yo no me explicaba como estudiantes del IPN, podían estar jugando en otro equipo que no fuera de su misma institución, muchos eran compañeros en la ESCA, por tal motivo se incrementaba la tensión cuando jugábamos, siempre teníamos una motivación extra ya que nosotros éramos la verdadera representación y la Número Uno del IPN. Recuerdo cuando en ÁGUILAS BLANCAS se inició con el sistema de la "T" Wishbone, de la U. de Oklahoma en 1972, burlonamente los Pieles Rojas le llamaban la "wishbone de Zacazonapan", la cual era muy efectiva para ofensiva terrestre con un equipo muy grande y pesado, como el nuestro, además la combinamos con la "T" Carolina, para poder jugar más abierto y lanzar muchos pases. Rodero mandaba "espías" a nuestro campo de entrenamiento, para conocer nuestros sistemas, ya que los Pieles Rojas jugaban la "whisbone de la U. de Texas".



¿CÓMO CONSIDERAS QUE HA EVOLUCIONADO EL FBA?

Actualmente el FBA es más físico, científico, ahora tienes que estar dedicado casi al 100% PARA PODER SER UN BUEN JUGADOR, en nuestros tiempos teníamos que estudiar, algunos trabajar y jugar, era más complicado, no teníamos los gimnasios modernos de hoy o los apoyos, que ahora se proporcionan.
Creo que esta situación marca generaciones y que las distingue por sus resultados, como sucedió con nuestra generación en los años setenta. En los ochenta con la "maquinita" de las Aguilitas Blancas al mando de Hugo Latisnere, en los ochenta la "gran muralla guinda", una gran backfield con Carlos Cupido y Eick Strevel, donde obtuvieron el bicampeonato. En los noventas un equipo más compacto pero con gran técnica de juego y excelentes jugadores. Todas estas generaciones han dejado huella en el fútbol americano y algunas estrellas que nunca se han de olvidar, como los hermanos Bustillos, José Guzmán Vera, los hermanos Strevel, los hermanos Ruiz Galindo, entre tantos y tantos buenos jugadores que han dejado parte de su juventud en los emparrillados.
Para mi es una gran satisfacción y un orgullo que gracias a este deporte la gente nos recuerde y tenga una buena imagen de mis hermanos y mía, considero que soy muy afortunado, no tengo por el momento las palabras para agradecerle a todos y todas, seguidores de ÁGUILAS BLANCAS, que siempre estuvieron con nosotros a lo largo de toda nuestra carrera.
Yo tuve algunas lesiones que no impidieron que yo siguiera jugando, a pesar de no contar en el equipo con muchos recursos médicos, me realizaron tres cirugías en la rodilla izquierda, me atendieron una conmoción cerebral en 1974 contra Misissipi College; fractura de costillas, fractura de cinco dientes y otros golpes. La verdad, nunca me dio la institución recursos económicos para arreglarme los dientes o efectuar alguna cirugía, todos esos gastos corrían por cuenta de uno, pero no me importó, tenía un compromiso conmigo y lo pude sacar adelante.

¿TÚ JUGASTE EN LA LIGA DE MASTERS DESPUÉS DE TERMINAR TU ELIGIBILIDAD?
No, estuve entrenando un poco y realicé algunos scrimmages, pero no podía continuar, ya que estaba cumpliendo mi internado médico de pre-grado en el Hospital General de Salubridad y trabajando en la Vocacional 6 como asistente en los Laboratorios de Biología y Fisiología. El entrenador Omar Fierro (quién no recuerda al gran poeta del emparrillado), me comentó que si no podía entrenar en forma completa, mejor no siguiera, ya que podría tener alguna lesión mayor.



¿QUÉ OPINIÓN TIENE DE LA SITUACIÓN QUE ATRAVIESAN LAS ÁGUILAS BLANCAS, AHORA?
Hay que reordenar en el IPN a los que manejan el FBA, es necesario que sean gentes que conozcan ampliamente el FBA, que lo hayan jugado, vivido, sentido, defendiendo los colores guinda y blanco y que se comprometan a sacar adelante a los equipos del IPN y no nada más a transitar en un puesto administrativo que les ha dado la Dirección General, no es posible que se nombren a verdaderos desconocidos, que no conocen a fondo las necesidades reales de los equipos y sobre todo de los jugadores, como son horarios flexibles, alimentación, servicios médicos, viáticos, equipamiento.
Yo haría un llamado a los exjugadores de las ÁGUILAS BLANCAS, para unirnos y dar apoyo al equipo, que realmente lo merece y si no cuentan con algunas cosas, que no se las proporciona la institución, tal vez nosotros podríamos.

ALGÚN MENSAJE QUE QUIERAS HACER
Claro que sí, a los jugadores de todas las categorías y en especial a los de Liga Mayor, ¡sigan adelante! Confíen en ustedes, en sus entrenadores, pongan y hagan su mejor esfuerzo, están cargando en sus espaldas un gran compromiso y una gran tradición, que ahora les toca a ustedes preservarla y sobre todo, tiene que continuar, por el engrandecimiento del IPN, ¡HÁGANLO AHORA, por el orgullo de ser ÁGUILA BLANCA!.
También a las autoridades, que pongan más atención al FBA y no traten de cortar una gran tradición de un deporte que le ha dado prestigio y renombre al IPN, dentro y fuera del país.
Muchas gracias.
Dr. Carlos Bustillos Cruz.

www.aguilasblancasipn.org